Chimeneas Ecológicas

En los últimos años las chimeneas de bio-etanol, también llamadas bio-chimeneas, han ido ganando terreno a otras alternativas en los hogares, fundamentalmente por su respeto con el medio ambiente puesto que no contaminan ni el suelo ni el aire. Estas calderas se alimentan de un alcohol destilado producido por diferentes tipos de plantas, desde el maíz, la caña de azúcar o el sorgo hasta la patata y el trigo, y es una de las opciones más limpias.

Las ventajas de las chimeneas de bio-etanol son innegables antes, durante y después de su uso. Su instalación es con toda probabilidad una de las más sencillas puesto que no precisa de ningún tipo de obra de albañilería; ni siquiera exige ni de extractor ni de tiro balanceado, por lo que pueden colocarse prácticamente en cualquier sitio. Tanto es así, que hay disponibles en el mercado modelos para ser instalados en el suelo o en la pared o, incluso, para integrarse en mobiliario ya existente.

Además, durante la combustión no se produce nada de humo y su poder calórico es muy rápido, bastando apenas 40 minutos para calentar una sala. Una habitación de unos 30 metros cuadrados con una altura de 2,5 metros podría calentarse con una chimenea de bio-etanol con capacidad calórica de 3 kw/h.

Asimismo, tras su uso la ausencia de ceniza o polvo es total, con lo que las labores de limpieza y mantenimiento se reducen a las cómodas recargas de bio-etanol. En cuanto a la seguridad, las funciones de auto-extinción de las chimeneas evitan el peligro de incendios.